viernes, 23 de octubre de 2009

Baltimore Rosa Shocking


Muchas veces escribí sobre John Waters, sobre su cine anarcosexual ubicado en Baltimore, sobre el valor de sus películas insurrectas. Pero nunca me había dedicado a exponer con detalle algunas de las virtudes viciosas de Pink Flamingos, mi película favorita de la Historia del Cine. En la nota que escribí para Soy esta semana van a poder leer algunas de las apologías más horribles que se puedan hacer sobre la obra maestra de este gran Anarquista Anal. Y si no vieron aún Pink Flamingos, y creen estar preparados para eso, la dan un par de veces en el malba. Y después, a seguir mamando.

1 comentario:

Gordo puto, amén dijo...

La nota de SOY es genial.
Dan ganas de volver a ver la peli.
Abrazo.