domingo, 10 de enero de 2010

¿Qué debes hacer con una botella de hiperespacio?


"No pierdes tiempo en abrir la caja y empiezas a arrojar al suelo una envoltura tras otra de telgopor, hasta que encuentras la botellita redonda.
La miras un largo rato aunque, por supuesto, no hay mucho que ver. La cosa resulta desconcertante. ¿Cómo puedes estar seguro de que no contiene más que aire?
Cuando te dispongas a usarla, quizá descubras que se trata de un fraude. O, por lo que sabes del profesor Zinka, tal vez sea más poderosa de lo que dice la carta. En lugar de llevarte suavemente por encima de las copas de los árboles, podría transportarte a la estratósfera, donde morirías por falta de oxígeno.
¿Qué debes hacer con una botella de hiperespacio?

Si la abres para demostrarte que no contiene nada pasa a la página 81.

Si decides guardarla, pasa a la página 88."

Packard, Edward, El hiperespacio, Colección Elige tu propia aventura, N° 21, Editorial Atlántida, Buenos Aires, 1992. Ilustración de Anthony Kramer.

3 comentarios:

Morganita dijo...

Definitivamente, ¡página 81!
Vale la pena correr el riesgo si voy a viajar a un hiperespacio tan camp como el de la portada, usar ropa geométrica a lo Judy Sónico y conocer al Dr. Caligari (¿será ese el profesor Zinka?) del dibujo.

Yo tenía los "Elige tu propia aventura" del petróleo de Medio Oriente, uno del fondo del mar, otro del espacio (que tenía una ilustración de un escarabajo mutante que todavía me sigue dando miedo en los bajos fondos de mi memoria). :)

Humanoide dijo...

Inolvidable libro, me lo regalo mi viejo cuando era un niño y quedé enamorado de la colección. Saludos del humanoide (posdata... nos vemos siempre en los recitales de él mató)

Diego dijo...

Humanoide:
Buena tu librería, post-Bafici me doy una vuelta.
Y acercate en algún recital, aunque tal vez ya hablamos y no sé quién sos, porque ahí todos somos humanoides...
Saludos,
dt