domingo, 21 de abril de 2013
Break On Through (To the Other Side)
"Go, Vulnavia. Your work is complete, come and join us on the other side", le dice Dr. Phibes a la segunda Vulnavia, Valli Kemp, en esta saga que emerge de las cenizas. Hoy, un día de gracia para este blog, habrá por primera vez en la historia de la humanidad, un FOCO VULNAVIA, dedicado a la heroína que nos reúne. O sea que ya saben, si quieren sumarse y pasar al otro lado (o sea al Bazofi), las puertas están abiertas: la cita es hoy mismo, a las 18 horas, en Moreno 1199 (esquina Salta), donde se proyectará El Dr. Phibes vuelve de la tumba. La entrada es gratuita hasta llenar la capacidad de la sala.
jueves, 11 de abril de 2013
Rayas de flashback
En el ciclo Cultura VHS: ojos de videotape, cuatro personas fueron invitadas a proyectar por primera vez sus cintas negras, artefactos que construyeron con sus videograbadoras: mixtapes o simplemente fragmentos fetichistas a modo de flashback tóxico. Lo que sigue es casi una crónica:
Un clip de Radiohead, con una mira de metralla en modo zoom desatado, irrumpido por las rayas se transforma, blur y sus lens flares mediante, en una canción sin imagen, mutilada por la velocidad con que Flavio Lira grababa mtv como si sampleara las convenciones del lenguaje de la tv para descomponer el pop; Mónica Galán, siempre de malicia altiva y suave, pasando de pantalla como en un videogame novelesco, infinita en su rol de escudera de Andrea del Boca o de Paula Vázquez Prieto, la verdadera heroína del ensamble de tv noventosa con las peores tipografías del videograph; culos playeros, chongos en piletas, explosiones de uñas fucsias, infiernos de labios rojos, tetas ardiendo al sol atómico, días de la independencia de la belleza porno, torsos y esqueletos, carne y destrucción, toda la brasa desmontada en cascadas de tapes por la privilegiada visión rayos-x de Romina Iglesias, en perfecto desincronismo con la música castigada por Reno que a nosotrxs nos vuelve más monstruos; el héroe americano más grande es al que peor le fue, pero alguien lo guarda en cajas negras oblongas, ataúd en el que sobrevivió casi íntegro para exhibir que cuando viene la revolución en el peor plato volador de la historia (que es un efecto tecnoretro de los cincuenta antes que ET viajase en naves casi hi-fi), decía, cuando aterrizan los marcianos para vestir de calzas y capa liliputiense al profesor de rulos rubios y así convertirlo en el tonto de la serie (heredero del más torpe de la tv, Maxwell Smart), ahí mismo suena la mejor canción del mundo galáctico (la del hombre que cayó a la tierra para destruirnos a fuerza de hits), y así Mariano Kairuz (él no está en facebook porque es igual de tecnoretro), aclara que Space Oddity no está en la edición de dvd, fue sacada seguramente para no pagar derechos. ¿Ustedes se preguntaban que se perdió en la cultura digital? Esa canción es una de las respuestas. Pero por suerte siempre hay amigxs que saben devolvernos lo que la injusticia comandada por los idiotas inútiles quiere sacarnos. Proyecten lo que quieran.
Un clip de Radiohead, con una mira de metralla en modo zoom desatado, irrumpido por las rayas se transforma, blur y sus lens flares mediante, en una canción sin imagen, mutilada por la velocidad con que Flavio Lira grababa mtv como si sampleara las convenciones del lenguaje de la tv para descomponer el pop; Mónica Galán, siempre de malicia altiva y suave, pasando de pantalla como en un videogame novelesco, infinita en su rol de escudera de Andrea del Boca o de Paula Vázquez Prieto, la verdadera heroína del ensamble de tv noventosa con las peores tipografías del videograph; culos playeros, chongos en piletas, explosiones de uñas fucsias, infiernos de labios rojos, tetas ardiendo al sol atómico, días de la independencia de la belleza porno, torsos y esqueletos, carne y destrucción, toda la brasa desmontada en cascadas de tapes por la privilegiada visión rayos-x de Romina Iglesias, en perfecto desincronismo con la música castigada por Reno que a nosotrxs nos vuelve más monstruos; el héroe americano más grande es al que peor le fue, pero alguien lo guarda en cajas negras oblongas, ataúd en el que sobrevivió casi íntegro para exhibir que cuando viene la revolución en el peor plato volador de la historia (que es un efecto tecnoretro de los cincuenta antes que ET viajase en naves casi hi-fi), decía, cuando aterrizan los marcianos para vestir de calzas y capa liliputiense al profesor de rulos rubios y así convertirlo en el tonto de la serie (heredero del más torpe de la tv, Maxwell Smart), ahí mismo suena la mejor canción del mundo galáctico (la del hombre que cayó a la tierra para destruirnos a fuerza de hits), y así Mariano Kairuz (él no está en facebook porque es igual de tecnoretro), aclara que Space Oddity no está en la edición de dvd, fue sacada seguramente para no pagar derechos. ¿Ustedes se preguntaban que se perdió en la cultura digital? Esa canción es una de las respuestas. Pero por suerte siempre hay amigxs que saben devolvernos lo que la injusticia comandada por los idiotas inútiles quiere sacarnos. Proyecten lo que quieran.
lunes, 1 de abril de 2013
La cinta negra: ojos de vhs en el Rojas
Cultura VHS: ojos de videotape
La revolución del video hogareño creó nueva forma de cultura que eclosionó en la década del 80: por ejemplo, prácticas audiovisuales inéditas donde cualquiera podía manipular películas, incluso modificarlas, gracias a la videograbadora. Estética, absurdo, low fi, DIY, industria y nuevas ideas que no solo cambiaron la historia, sino que también la permitieron rebobinarla. Este ciclo recupera distintas facetas del VHS, desde grabaciones maniáticas y raros registros hasta películas creadas en ese formato, para volver a darle play a la extraña dimensión del videotape.
Miércoles 3 de abril, 20 horas
Víctor Maytland presenta:
Isla se alquila por hora (1989). Dirigida por Roberto Sena y Néstor Robles, con Federico Luppi, Marta González, Mario Sánchez, Divina Gloria, Andrés Redondo, Carlos Rotundo, Alicia Aller, Betty Villar, Jorge Rossi, "Las Guerreras".
Héroes otra vez (1990). Dirigida por Roberto Sena.
Antes de ser el Rey del Porno vernáculo con el seudónimo de Víctor Maytland y su éxito en VHS de Las tortugas pinjas (1990), Roberto Sena filmó varias películas en el auge del formato, como estas dos rarezas que se presentan en continuado.
Miércoles 10 de abril, 20 horas
Video(grabadora) Club:
parte de la videofilia estuvo basada en el fetichismo personal por grabar desde la tv para acumular cassettes de fragmentos. Montajes azarosos, reliquias y souvenirs audiovisuales, mix tapes y demás frankensteins del vhs presentados por docentes, músicos, periodistas y artistas como Paula Vázquez Prieto, Mariano Kairuz, Flavio Lira y Romina Iglesias.
Miércoles 17 de abril, 20 horas
Raro VHS presenta:
Video Violencia ¡Cuidado al alquilar! (Video Violence... When Renting Is Not Enough, 1987)
Esta rareza filmada en video y lanzada exclusivamente en VHS, resulta un perfecto homenaje a los videoclubes de barrio, al auge del cine casero de ínfimo presupuesto y a las películas de terror que llenaron los estantes de la época de oro del video hogareño.
El coleccionismo de video en su máxima expresión vernácula, Raro VHS presenta esta película y un compilado de algunas de los momentos más excéntricos que guardan sus videotapes.
Miércoles 24 de abril, 20 horas
Videocámara Stylo:
se presentarán registros biográficos y excentricidades en video de músicos, periodistas, artistas y docentes como Lucas Gutiérrez, Mora Sánchez Viamonte, Sol Santoro, Reno y Javier Cereceda con su VHS Fanzine.
Todas las funciones son en el Centro Cultural Rojas, Corrientes 2038. Entrada Gratis.
Coordinador Área Cine y Video: Raul Manrupe
Curador y programador: Diego Trerotola
jueves, 24 de enero de 2013
Calvin & Hobbes' Not Dead
Mis veranos son calvinistas, debo reconocerlo. Especialmente en enero que, para escapar del incendiario asfalto carbónico, me dedico a recorrer las desventuras del infante y su tigre en el planeta Bill Watterson. No sé por qué será, pero me pega así, sin planearlo, como si fuese una estación predeterminada, siempre en la misma época acampo junto a las viñetas cuadriculadas por el pincel virtuoso. ¿Tendré un reloj biológico sintonizado con Calvin & Hobbes? Recientemente me llegó la edición completa de las historietas de C&H, cuatro tomos ordenados cronológicamente, aunque para leerlas no hay orden que valga y el tiempo que retratan es una muy específica detención de la duración: las agujas de Watterson se clavan donde la niñez todavía no está domesticada del todo y la experiencia gira alrededor de la exploración libertaria del mundo de la mala educación. Será por eso que me refugio en esas páginas atemporales durante enero: es el mes donde el tiempo más se siente en Buenos Aires (porque la ciudad se queda quieta y las horas pasan a fuego lento). Ahora estoy más objetivamente protegido, porque como la discografía completa de Ramones (quienes también lograron detener el tiempo a lo largo de su obra), esos cuatro libros son la garantía palpable de que se puede pulverizar el aburrimiento. Y porque son un arma segura de destrucción de todo lo pesado de este mundo, tengo los tomos bien escoltados, custodiados por Johnny Ramone de un lado y por Batman pirata del otro. No creo que nadie se atreva a meter mano ahí.
lunes, 21 de enero de 2013
Muertes secundarias
Tardaron dos días en difundir la noticia; internet movie data base (imdb) se demoró una semana en actualizar su biografía. El lunes 14 de enero había muerto Conrad Bain y fue, alrededor del mundo, una noticia secundaria, sin la urgencia de las primicias, porque el actor entraba en la categoría de "nombre irreconocible si no se adjunta una foto de su momento de fama". Y ese momento que permite reconocer su identidad ("Ah, sí, el Sr. Drummond"), fue entre 1978 y 1986, cuando protagonizó la sitcom Blanco y negro, como el millonario padre viudo y adoptivo de Arnold y Willis. No sabemos mucho más de este actor, porque al menos en cine y tv actuó bastante poco después de aquellos años dorados de vivir en un penthouse en Park Avenue. Creo que de las series de mi infancia esta era una de las que más me gustaba, todavía recuerdo capítulos completos; incluso mi memoria erótica llega a tener una detallada evocación del padre de la amiga de Kimberly y su escena en el balcón-terraza apretando una naranja, que debe estar entre las primeras confirmaciones de mi fetiche por los gordos gigantones. Igual la serie Webster (1983-1989), un claro rip-off de Blanco y negro, tenía al más hot padre adoptivo de afroamericanos, Alex Karras, un chongo futbolista convertido en actor, que incluso interpretó a un personaje gay en Victor Victoria. Karras murió el 20 de octubre del año pasado, y de eso recién me entero. Espero que en la próxima entrega de los Oscars los recuerden a ambos, en el típico desfile de fotos que nutre nuestra necrofilia chic cada año.
viernes, 4 de enero de 2013
La rotación de la tierra
2012 terminó televisivamente muy arriba gracias a 23 pares, la serie creada por Albertina Carri y Marta Dillon que nos hacía temblar (por emociones de muy distinta especie), capítulo a capítulo, con su ficción-laboratorio: melodrama tribal con golpes de humor y locura, saga de post identidad, folletín de primitivismo amoroso matriarcal. Si no la vieron en tele, la tienen disponible y completa para ponerse al día (si pasan por acá). Y abajo les dejo la intro de la nota que escribí en el Soy sobre la serie.
La tierra se mueve en los títulos de 23 pares, la animación imprime al terruño un movimiento sutil y ambiguo, podría ser soplado por una brisa, agitado por un temblor o empujado por el crecimiento subterráneo de un árbol. Y ese es, sobre todo, el valor agregado de esta serie en la cosecha 2012 de la televisión argentina: hacer temblar un poco los cimientos de las representaciones mediáticas, especialmente de las ideas preconcebidas sobre identidad, género, diversidad sexual y familia. Es una serie que tiene los pies en la tierra pero solo para comprobar que debajo el mundo gira a distintas velocidades y se muda sin avisar en qué dirección, avanzando sin obedecer señales de tránsito. Y si una semilla se transforma vertiginosamente en un árbol también en los títulos, es para marcar no tanto un nuevo nacimiento sino la posibilidad de ramificaciones, de ser verdor y ser rama pelada, ir de una estación a otra por la ruta de una orgánica mutación.
La tierra se mueve en los títulos de 23 pares, la animación imprime al terruño un movimiento sutil y ambiguo, podría ser soplado por una brisa, agitado por un temblor o empujado por el crecimiento subterráneo de un árbol. Y ese es, sobre todo, el valor agregado de esta serie en la cosecha 2012 de la televisión argentina: hacer temblar un poco los cimientos de las representaciones mediáticas, especialmente de las ideas preconcebidas sobre identidad, género, diversidad sexual y familia. Es una serie que tiene los pies en la tierra pero solo para comprobar que debajo el mundo gira a distintas velocidades y se muda sin avisar en qué dirección, avanzando sin obedecer señales de tránsito. Y si una semilla se transforma vertiginosamente en un árbol también en los títulos, es para marcar no tanto un nuevo nacimiento sino la posibilidad de ramificaciones, de ser verdor y ser rama pelada, ir de una estación a otra por la ruta de una orgánica mutación.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Post Bear
Enero de este año comenzó peludo: publiqué una nota en la revista Inrockuptibles (que cada vez está más buena), donde celebraba la prolífica actividad osuna en la historieta vernácula. Además de evocar a El ósculo hirsuto, recurrente en este blog, ahí hablaba de la publicación del primer libro nacional de cómic bear: Horror, desperté con un cazador de Rubén Gauna. Ahora, para ir cerrando el año, la segunda parte de la historieta, editada para la última Marcha del Orgullo LGTBIQ, viene con un prólogo mío (del que cito un fragmento abajo, y pueden leer en el adelanto publicado en el Soy). Arriba, otra vez aparezco en el universo de Horror... al que, por supuesto, pertenezco con orgullo libidinal. Este domingo, a las 19, el libro se presentará en el Bar de FM La Tribu (Lambaré 873): habrá barbas para acariciar y frotarse.
A toda comedia le gusta la inversión como materia prima para el chiste, pero Gauna y sus personajes la llevan a un lugar de máxima incorrección. Si las políticas de la identidad y la orientación sexual tomaron su potencia en la afirmación social de ciertos modelos positivos, Horror... muestra el lado oscuro de la fuerza del deseo, cuando la libido nos hace girar el lado B. Si ya hay una teoría y una práctica de la post identidad, ésta tal vez sea la primera historieta post bear, la que ponga un poco en crisis el mundo de los osos como un lugar estancado: ahora ser un oso o un cazador es reinventar las reglas de un cosplay, es una fiesta de disfraces, un juego de rol. Por eso, en sincronía con la cultura queer, Horror... representa la peligrosa aventura de la incertidumbre, la identidad como algo inestable, que puede mutar en nuestra propia cama, donde creíamos que podíamos controlar nuestra fantasía.
A toda comedia le gusta la inversión como materia prima para el chiste, pero Gauna y sus personajes la llevan a un lugar de máxima incorrección. Si las políticas de la identidad y la orientación sexual tomaron su potencia en la afirmación social de ciertos modelos positivos, Horror... muestra el lado oscuro de la fuerza del deseo, cuando la libido nos hace girar el lado B. Si ya hay una teoría y una práctica de la post identidad, ésta tal vez sea la primera historieta post bear, la que ponga un poco en crisis el mundo de los osos como un lugar estancado: ahora ser un oso o un cazador es reinventar las reglas de un cosplay, es una fiesta de disfraces, un juego de rol. Por eso, en sincronía con la cultura queer, Horror... representa la peligrosa aventura de la incertidumbre, la identidad como algo inestable, que puede mutar en nuestra propia cama, donde creíamos que podíamos controlar nuestra fantasía.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Signos de partir
Hace mes y medio, Lisa Kerner inauguró en Milión su muestra de dibujos llamada "A punto", sobre la que escribí una nota en el Soy. El pasado 1 de noviembre, para abrir el mes del Orgullo LGTBIQ, volvió y, otra vez, fue millones: ahora Lisa expone sus últimas creaciones y escribí el texto de abajo para la nueva muestra, bautizada "Implosión", que se puede visitar en Casa Brandon, ese lugar donde el arco iris flamea y se agita todo el año.
“Implosión” de Lisa Kerner
Acción de romperse hacia dentro con estruendo las paredes de una cavidad cuya presión es inferior a la externa
¿Muchacha punk o muñecas rusas? ¿Ultrapop o dark? ¿Imaginario cartoon o realismo queer? ¿Tomboy o Riot Girl? El pulso de Lisa Kerner se pregunta por dónde alinearse mientras su trazo ondulante dibuja siempre un signo de interrogación hecho cuerpos y almas gemelas o mellizas. Dos o más, las Lisas que se despliegan multiplicadas son un juego de las siete diferencias amalgamado en un mismo rectángulo, como el reflejo y su distorsión sentados a la misma mesa para devorarse mutuamente. Hay algo de electricidad en el serpenteo, como si la implosión de esta muestra tuviese que ver con el mismo rayo que da vida a la Novia de Frankenstein que se activa para partir a la dibujante: partir en el sentido de quebrar o dividir, pero también de marchar o mudarse. Por eso, en esta serie de autorretratos, Lisa se fragmenta otra vez en distintas figuritas que forman un álbum incompleto, pero que igual tiene premio: la sabiduría de reconocer que somos una colección inacabada de identidades que una vez capturadas se comienzan a escabullir. Y siempre es ese horizonte en perspectiva, donde las ratas hacen equilibro y el arco iris nos cobija, que nos señalan los puntiagudos pelos amarillo solar de las Lisas.
“Implosión” de Lisa Kerner
Acción de romperse hacia dentro con estruendo las paredes de una cavidad cuya presión es inferior a la externa
¿Muchacha punk o muñecas rusas? ¿Ultrapop o dark? ¿Imaginario cartoon o realismo queer? ¿Tomboy o Riot Girl? El pulso de Lisa Kerner se pregunta por dónde alinearse mientras su trazo ondulante dibuja siempre un signo de interrogación hecho cuerpos y almas gemelas o mellizas. Dos o más, las Lisas que se despliegan multiplicadas son un juego de las siete diferencias amalgamado en un mismo rectángulo, como el reflejo y su distorsión sentados a la misma mesa para devorarse mutuamente. Hay algo de electricidad en el serpenteo, como si la implosión de esta muestra tuviese que ver con el mismo rayo que da vida a la Novia de Frankenstein que se activa para partir a la dibujante: partir en el sentido de quebrar o dividir, pero también de marchar o mudarse. Por eso, en esta serie de autorretratos, Lisa se fragmenta otra vez en distintas figuritas que forman un álbum incompleto, pero que igual tiene premio: la sabiduría de reconocer que somos una colección inacabada de identidades que una vez capturadas se comienzan a escabullir. Y siempre es ese horizonte en perspectiva, donde las ratas hacen equilibro y el arco iris nos cobija, que nos señalan los puntiagudos pelos amarillo solar de las Lisas.
jueves, 25 de octubre de 2012
LSD (Love Sylvester's Disco!)
Recién ahora encuentro este documental abreviado donde John Waters da una definición perfecta de Sylvester, refiriéndose a la participación del cantante afro junto a The Cockettes, compañía hippie-drag psicodélica de los 60: "El no era un hippie de barba con un vestido, era Billie Holliday o Diana Ross en LSD". Si lo hubiese visto antes, incluía esa definición en el texto que escribí para el suplemento Soy, a propósito del libro La historia secreta del disco de Peter Shapiro. Abajo les copio el final de la nota, que se puede leer completa acá (y les recomiendo que, si no recuerdan o no saben quién es Sylvester, hagan clic en el link al video que nombro en la nota, siempre y cuando estén en un lugar que les permita bailar a sus anchas, si no van a tener que correr los muebles para hacer lugar, porque el que no baila con eso en vez de sangre debe tener detergente en las venas).
Lydia Lunch, citada en el libro de Shapiro, lo dice con metáfora orgánica: “La música es el tejido conectivo entre protesta, rebelión, violencia, conciencia sexual y comunidad”. Tal vez esta conexión llegó a su éxtasis a través de Sylvester, responsable de los falsetes más andróginos y orgásmicos del Hi-NRG, una abreviación de alta energía, un subgénero de la música disco creado a partir del acelerado beat del bombo que reproducían el galope del caballo como banda sonora sexual, con líneas melódicas de sintetizadores donde convergía el grito de placer con el ruido de la máquina. Sylvester era un afroamericano queer, uno de los primeros cantantes populares abiertamente homosexual, que había sido parte de los espectáculos hippie-drag de The Cockettes a fines de los ’60, imitando a Josephine Baker. Pero en su carrera solista, en el auge total del disco, su máximo hit fue “You Make Me Feel (Mighty Real)”, aun con potencial rupturista en su desafío a las convenciones que son síntesis de las políticas de resistencia integracionistas del movimiento dance. “Mientras gran parte de la música que coloreaba la escena disco gay tenía la alegría insistente de un espectáculo de porristas de secundaria y por lo general conjuraba ante todo la imagen de dos muñequitos de esos que mueven la cabeza como asintiendo chocándose mutuamente, ‘You Make Me Feel (Mighty Real)’ interpelaba a la tradición musical afroamericana preguntándole qué ‘realidad’ se suponía que debía representar para los hombres negros gay que, prácticamente alienados de la sociedad entera, estaban forzados a esconder sus identidades verdaderas a lo largo de casi todas sus vidas... Sylvester contrariaba al exterior indiferente del synth pop con una intensísima expresión de arrobamiento. El modo en el que Sylvester cantaba ‘I Know You Love Me Like You Should’, corriéndose hasta un registro tan alto que sólo podía ser completado por un zumbido de sintetizadores, bien podría ser el momento ‘diva’ definitivo de la historia del disco.” Basta mirar el video del hit: su perfomatividad drag múltiple mezcla estética leather de botas de cuero con glam marciano a lo Bowie, pero también abanico de teatralidad marica retro y turbante afro con perfume de gospel, entre otras modulaciones del crossdress. Y aunque, por momentos, Sylvester es el único en una discoteca vacía, parecería representar a todos y todas en un mismo cuerpo, su nombre es legión. Para cuando aparecen las bailarinas interraciales, encabalgadas franeleando con gimnasta felicidad lésbica, este videoclip pre MTV termina de hacer de las políticas integracionistas del disco un legado luminoso de electroshock. Y esos destellos de juego ambiguo de fines de los ’70, para cuando Sylvester murió de sida en 1988, ya estaban lo suficientemente demonizados por el movimiento de la “Muerte del Disco”, con acciones como quemas públicas de vinilos dance empujadas por argumentos de odio y otros de seudociencia que parecían paródicos, como los de científicos de la Universidad de Ankara, en Turquía, que “probaron que escuchar música disco hacía que los cerdos se volvieran sordos y los ratones, homosexuales”. En un punto tenían razón, la sensualidad polimorfa del disco fue la cumbre del ratoneo para muchos homosexuales, pero también para heterosexuales y demás identidades espectrales sin nomenclatura que titilaron en el tornasolado auge de ese amor libre electrificado.
lunes, 15 de octubre de 2012
Domingos de Ramos
Calzaba borceguíes las cuatro estaciones y sobre mi cama, mi altar adolescente: póster de Ramones con collage fotográfico de la grabación de Bad Brain y otras canciones de su ruta a la ruina. Se acercaba el final de los 80, una década corta, y mi punk interior latía con un folletín que salía en el Sí de Clarín, firmado por Laura Ramos. Había vuelto de Lanús a vivir a la casa-departamento natal de Barracas, y ya tenía la independencia suficiente para vivir en primera persona lo mortal que era Buenos Aires, ciudad-paraiso que en ese momento Ramos exploró mejor que nadie para fundar una cosmogonía entre la crónica y la ficción, poblada por criaturas con las que me hermanaba la desobediencia pop. Mi identificación primaria era con el Chico Aguja, teleadicto criado en la trastienda de una mercería (aunque, de manera un poco anacrónica, yo trastocaba su sobredosis de tv por mi cinefilia enfermiza). En aquellos tiempos, mil y una noche me soñé personaje de Laura Ramos en Buenos Aires me mata. Sobreviví a aquellos años, por poco; no salí ileso pero acá sigo. Y para cuando Laura recomenzó a publicar en Clarín hace pocos años su nuevo folletín Cuadernos privados, ahora en formato dominical, ya nos habíamos cruzado un par de veces por ahí, desarrollando una amistad, dentro y fuera de su extraordinaria columna.
El domingo pasado, Laura me cumplió mi deseo secreto: convertirme en uno de sus personajes. Escribo esto y se me hinchan los lagrimales. Paro acá y sigue ella.
Por Laura Ramos
07/10/12
Además de considerarse un fetichista fundamentalista de las canas, las panzas y las barbas (Papá Noel es su ícono sexual), Diego Trerotola se define como anarco-culinario, glotón y omnívoro. Jovencísimo socio fundador del primer club de osos de Argentina, que difunde la estética del gay gordo, peludo y con barba como una sensibilidad positiva y erótica, su militancia agita contra el modelo hegemónico gay del joven David lampiño y delgado. En la ideología osuna encontró la guarida de sus obsesiones eróticas y alimenticias. Nada más delicioso que ir a la disco con un grupo de osos amigos y olvidar la música que están bailando para imaginar el desayuno de las siete de la mañana.
Su crónica (de paso, es un ultrasofisticado crítico de cine, además de actor de videoclips y músico amateur) de una aventura anarconeosexual con el director Stuart Gordon en un festival de cine causó cierto revuelo. “Nada puede elevar más mi pasión cholula que un viejo gordo asociado a la obscenidad, la perversión y el exceso del cine de terror. El palpitar de mi corazón flúo era tan fuerte, mi deseo era tan truculento, que tuve lo que merecía... Fue una relación bastante platónica, pero lo más parecido a un noviazgo sin sexo que tuve en mi vida… Nos reímos mucho, hablamos hasta cansarnos de cine de terror y le declaré, sin arrodillarme, que me casaría con él si él no fuese heterosexual. A pesar de mis avances desvergonzados, aceptó ir a solas a mi habitación, donde me dejó acariciar su panza firme y generosa: era el oso de peluche más eróticamente áspero que mi tacto rozó.”
El punk cambió su adolescencia. Su única remera de los Sex Pistols tuvo que robarla de una mesa de saldos –sitio ominoso para un héroe-, porque no tenía ni un centavo. De vuelta en su casa de Lanús, no se sacó la remera en todo el verano. De tanto usarla, la foto de Sid en blanco y negro se fue despintando progresivamente hasta casi desaparecer, o tal vez la tinta fue absorbida por la piel hasta confundirse con su sangre.Pero hubo años de su vida en que sólo escuchaba Ramones: “Ramones con sus canciones-cohete crearon el punk-rocket que largó chispas a lo pavote en la ya explosiva década del 70” (prosa de Diego). Él mismo es una leyenda rocker: lo vi varias veces arrojarse al público desde los escenarios de Él mató a un policía motorizado, una banda de “punk espacial”, y cantar en los de 107 Faunos, que además tomaron su cara como imagen de sus flyers.
El punk cambió su adolescencia. Su única remera de los Sex Pistols tuvo que robarla de una mesa de saldos –sitio ominoso para un héroe-, porque no tenía ni un centavo. De vuelta en su casa de Lanús, no se sacó la remera en todo el verano. De tanto usarla, la foto de Sid en blanco y negro se fue despintando progresivamente hasta casi desaparecer, o tal vez la tinta fue absorbida por la piel hasta confundirse con su sangre.Pero hubo años de su vida en que sólo escuchaba Ramones: “Ramones con sus canciones-cohete crearon el punk-rocket que largó chispas a lo pavote en la ya explosiva década del 70” (prosa de Diego). Él mismo es una leyenda rocker: lo vi varias veces arrojarse al público desde los escenarios de Él mató a un policía motorizado, una banda de “punk espacial”, y cantar en los de 107 Faunos, que además tomaron su cara como imagen de sus flyers.
Lo de la cinefilia arrancó más o menos así: el test vocacional que se hizo en el colegio señaló Artes. El día en que abandonó una clase de Filosofía para ver una película de Daniel Tinayre con Mirtha Legrand se dio cuenta de que se había equivocado. Sus verdaderas clases de cinematografía empezaron en los cines del centro de Lanús, pero la graduación llegó a los dieciséis años, el sábado a la tarde en que conoció a un cinéfilo de cuarenta y nueve en la puerta del cine Maxi. Noviaron en la sala del Cineclub Núcleo y en la majestuosa Lugones. Durante los cinco años en que duró el noviazgo (que, como en las verdaderas tragedias, terminó con la muerte) (la de Ernesto, por hiv) veían veinte películas por semana. La pasión ultrafetichista de Ernesto por el cine terminó de darle forma a su cinefilia. A los veinte años publicó su primera crítica.
La peluquería en la que trabajaba su mamá fue el parque de diversiones de su infancia. Los enormes sombreros plásticos para secar el pelo eran sus juegos de Italpark. Allí filmó su primer cortometraje, la historia de una peluquera vampira. En sexto grado se convirtió en héroe por haber sido el único al que dejaron ver (y el que aguantó hasta el final) el estreno de El exorcista por tele. Su condición de mago desde los doce años, un legado de su papá, que murió cuando él tenía trece, le sumaba un aura cool. Justo en ese momento engordó y se convirtió en el gordo. Le gustaba, y le sigue gustando ser el gordo. El mayor shock culinario de su casa familiar fue la llegada de la freidora eléctrica: era la televisión color de los electrodomésticos. Su mamá, delgada y preciosa, adora la fritura y los pescados fritos: sus rabas son míticas.
Su teología alimenticia, o más bien su Tractatus Logico-Philosophicus culinario (¡Viva el locro, el asado, la pizza y el fast food!) rechaza con énfasis la sal, un producto sobrevalorado y culpable de uno de los problemas claves del capitalismo: la insatisfacción consumista. La sal domina al mundo, advierte Diego, y también la cadena de frío. El enfriamiento de los alimentos es inútil, me alerta: la heladera es un electrodoméstico innecesario, al servicio de la mera acumulación. ¡Si todas las heladeras del mundo se desenchufaran se terminaría el calentamiento global!
Hace catorce años encontró, por fin, al oso de sus sueños: su novio Norberto (barba canosa, relación abierta) en algunas Navidades trabajó de Papá Noel en una juguetería.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Chiste de gallegos
Mi vieja nació en Ourense, Galicia, hace poco menos que setenta años. Aunque viajé por España un par de veces, por desgracia no pude conocer esa parte del país. Y como no fui a Galicia nunca, Galicia vino a mí. Porque hace un par de días supe que soy protagonista de un videoclip de una banda gallega llamada Proyecto Mourente; pero el chiste es que no solo no conocía a tal banda sino que nunca accedí a ser parte del proyecto. ¿Y entonces? Se trata de un videoclip found footage, uno de los tantos que circulan en youtube, que reutilizan material visual ajeno para enchufarle una canción encima. En este caso, los gallegos se encargaron de reciclar la película Safo (2003) de Goyo Anchou, donde actué en una secuencia junto al gran Mosquito Sancineto. El estreno mundial de Safo había sido en España, en el festival Lesgaicinemad; y recuerdo que durante el festival alguien le dijo a Goyo que lo suyo era un remix más que una remake de la película homónima de Carlos H. Christensen. Tal vez aquel comentario haya sido una advertencia o una premonición: Safo estaba condenada a devenir videoremix. Arriba está el video en cuestión, y abajo la letra de la canción de synthpop para que la puedan cantar mientras la escuchan, porque parece haberse hecho con unas ganas tremendas de que sea un hit de karaoke.
AO TEU REDOR
Nom entendo como é que o fas.
Nos lugares aonde vás
Todo ao final gira ao teu redor.
Tanto tem se vás polo jornal
Ou a um ato inaugural,
Todo ao final gira ao teu redor.
Ainda que ti fas
Por dissimular
Que nom es consciente
Do que estás a provocar
Sabes que os demais
Nom podem parar
De mirar-te fixamente
Porque...
Todo gira ao teu redor.
No final, queira-lo ou nom,
Todo gira ao teu redor
Já ninguém te quer acompanhar
Sem querer-se aproveitar.
Todo ao final gira ao teu redor
Quem é amigo
E quem é cortesão?
Nom o podes separar.
Todo ao final gira ao teu redor
Querem-te saudar,
Querem-te tocar.
Tanto tem ires de incógnito
Para o evitar.
Querem-te abraçar,
Querem-te bicar.
E nom podes fazer nada
Porque...
Todo gira ao teu redor.
No final, queira-lo ou nom,
Todo gira ao teu redor
* Otro videoclip en el que participo: El rey del terror
viernes, 24 de agosto de 2012
Gritos toda la noche
Apuntes personales sobre la última dinastía de El mato a un policía motorizado:
* La canción que da nombre al single, Mujeres bellas y fuertes, es un camaleón sónico, porque en sus distintas versiones -en vivo, en la grabación de estudio o en el registro de la casa fantasmal- despliega fibra mutante. Ni post punk, ni post rock, ni post apocalipsis: simplemente música posta (si no creen, oigan ese teclado indómito entre guitarras gladiadoras: en la arena movediza, la melodía flota).
* En general, la mutación está a la orden del día en la actual embestida motorizada: desde el último recital en La Trastienda, el mamífero de cinco patas insiste en fusionar canciones hasta trasformarlas, electrocutando el final de una hasta que emerge otra por defecto, para que parezca un accidente. Ellos chocan sus canciones en frente nuestro.
* El público rota y quienes resistimos en el pogo espacial hace más de un lustro estamos un poco rotos y rotas. Ahí y así seguimos en la misma senda, levantando polvo, con la luz en la mirada turbia y el ímpetu ileso, porque pasado, presente y futuro son la misma alucinación de velocidad de cada estribillo: nuevos discos, nuevas drogas.
* El próximo videoclip debería ser un partido de básquet femenino, con los colores y la dimensión estética de las guerreras deportivas de la tapa del EP y de los flyers de los recitales recientes. Además sería el tercer video oficial, lo que implicaría que tendrían el triple asegurado.
* El último recital, el de ayer en Niceto, terminó con Terrorismo en la Copa del Mundo. O sea que no terminó; todavía me hace temblar cuando mi tarareo por default (ese que te caza distraído y te hace subir con solo masticar dos compases) me produce un flashback a la gloria del sueño eterno: si vienen a buscarme, estoy dormida…
* La canción que da nombre al single, Mujeres bellas y fuertes, es un camaleón sónico, porque en sus distintas versiones -en vivo, en la grabación de estudio o en el registro de la casa fantasmal- despliega fibra mutante. Ni post punk, ni post rock, ni post apocalipsis: simplemente música posta (si no creen, oigan ese teclado indómito entre guitarras gladiadoras: en la arena movediza, la melodía flota).
* En general, la mutación está a la orden del día en la actual embestida motorizada: desde el último recital en La Trastienda, el mamífero de cinco patas insiste en fusionar canciones hasta trasformarlas, electrocutando el final de una hasta que emerge otra por defecto, para que parezca un accidente. Ellos chocan sus canciones en frente nuestro.
* El público rota y quienes resistimos en el pogo espacial hace más de un lustro estamos un poco rotos y rotas. Ahí y así seguimos en la misma senda, levantando polvo, con la luz en la mirada turbia y el ímpetu ileso, porque pasado, presente y futuro son la misma alucinación de velocidad de cada estribillo: nuevos discos, nuevas drogas.
* El próximo videoclip debería ser un partido de básquet femenino, con los colores y la dimensión estética de las guerreras deportivas de la tapa del EP y de los flyers de los recitales recientes. Además sería el tercer video oficial, lo que implicaría que tendrían el triple asegurado.
* El último recital, el de ayer en Niceto, terminó con Terrorismo en la Copa del Mundo. O sea que no terminó; todavía me hace temblar cuando mi tarareo por default (ese que te caza distraído y te hace subir con solo masticar dos compases) me produce un flashback a la gloria del sueño eterno: si vienen a buscarme, estoy dormida…
jueves, 16 de agosto de 2012
Por arte de magia
Estoy endemoniado por culpa del Michael Chabon. Las primeras páginas de su libro The Amazing Adventures of Kavalier & Clay son una tortura para mí: es como si alguien me estuviese haciendo "el submarino" y ahora voy a estar sin poder respirar bien, asfixiado, hasta terminar de leer la novela. "To me, Clark Kent in a phone booth and Houdini in a packing crate, they were one and the same thing", es una idea inicial potente, el choque de dos imágenes/universos que hacen de la conjunción un tremendo ejercicio de imaginación, casi diabólico. Y además, ese choque tiene un profundo impacto personal, activa como pocas cosas mi memoria emotiva: fui mago y soy un comic nerd. De hecho, estudié magia con dos magos, Charly Brown y Kartis, durante varios años de mi vida, más de los que estuve dando vueltas por cualquier universidad. Y fui socio de la Entidad Mágica Argentina (EMA), asistiendo durante años a sus reuniones semanales, además de participar en varios congresos y conferencias con magos extranjeros. Aunque tenía más afición por la cartomagia, también hice aparecer y desaparecer palomas en shows para niños, en teatros, incluso participé de un homenaje al gran Fu-Manchú en 1994, que fue registrado en un video por el mago Rodó. Fui un aplicado y estudioso de la prestidigitación, me rateaba al colegio para leer complicados libros en inglés sobre magia (si eso no es escapismo, ¿qué es?).
Recuerdo que en el examen "teórico" para ingresar a la EMA, a principio de los 90, me preguntaron el nombre auténtico de Harry Houdini: ¡y yo lo sabía!
lunes, 13 de agosto de 2012
Cine Gore
Ni Ed Wood ni William Beaudine, el peor director de la historia del cine parece que es Michael Sarne, un irresponsable que perpetuó la infame Myra Breckinridge (1970). Eso dicen, una y otra vez, una cantidad de críticos que repiten hasta hoy chistecitos fáciles para burlarse de la película basada en la novela de Gore Vidal. Hay quienes sostienen que Vidal nunca vio la película, otras personas afirman que la detestaba. Sea cual fuese la versión oficial, para mí la novela y la película, dupla imbatible, son dos caras de la misma moneda con que se compra la libertad de hacer y deshacer lo que venga en ganas en literatura y cine. No por casualidad, el protagonista es un crítico de cine, personaje que asume una transformación para poner en crisis las prepotencias de su tiempo. Vidal, como Manuel Puig, era ante todo un crítico de cine, que ejercía su oficio en formas poco convencionales. A la vida de amante filosófico de Gore Vidal le dediqué una nota en el suplemento Soy, y ahí pueden leer sobre Hollywood esculpido por Platón, sexo epifánico en baños, granadas que aniquilan a un príncipe azul y Charlton Heston ardiendo a causa de su propia homofobia.
domingo, 5 de agosto de 2012
Nadie es perfecto como ella
Mi película favorita con Marilyn Monroe es Marilyn Times Five (1973) de Bruce Conner, un material encontrado de un supuesto desnudo de la rubia, intervenido (o no, tal vez nunca lo sabremos) por el cineasta hasta convertirlo en un titilar de luces y sombras con un suspenso que desnuda el placer voyeurista y la estética del cine. Como es difícil ver esta película de Conner (solo pude acceder a ella a través de un vhs), lo más próximo que conozco es esta canción de Sonic Youth, que tiene la misma dimensión de glam experimental y crudo de Conner. Me parece que es el mejor homenaje a los 50 años de la diva difunta que se cumplen hoy.
"Sugar Kane Kowlczyk es el personaje de la artista que Marilyn Monroe interpreta en la comedia Una Eva y dos Adanes (Some Like it Hot, 1959) de Billy Wilder. La canción está inspirada por la noción de contacto emocional que sentimos por las celebridades en situaciones límite y nuestro deseo de 'salvarlas'. Fue el tercer single de Dirty (1992), grabado por Butch Vig (Nirvana, Mecht Mensch) en el Magic Shop de New York, un estudio grosso donde nuestra banda se instaló varias veces desde entonces. El video fue dirigido por Nick Egan y fue el debut en celuloide de una joven Chloë Sevigny como el personaje del título." Sonic Youth
Sugar Kane
(Gordon, Moore, Ranaldo, Shelley)
You're perfect in the way, a perfect end today
You're burning out their lights, and burning in their eyes
I love you Sugar Kane, a-comin' from the rain
Oh kiss me like a frog, and turn me into flame
I love you all the time, I need you 8 to 9
And I can stay all night, your body shining
And I know
There's something down there sugar soul
Back to the cross a twisted lane
There something down there sugar kane
I'm back again in love, I'm back again a dove
Where'd you get your light, your smilin' sugar life
Another lovers day, another cracked up night
Every night I say, the light is coming
And I know
There's something down there sugar cone
Back to the cross a twisted lane
There's something down there sugar kane
Hey angel come and play, and fly me away
A stroll along the beach, until you're out of time
I love you sugar kane, a crack into the dream
I love you sugar kane
"Sugar Kane Kowlczyk es el personaje de la artista que Marilyn Monroe interpreta en la comedia Una Eva y dos Adanes (Some Like it Hot, 1959) de Billy Wilder. La canción está inspirada por la noción de contacto emocional que sentimos por las celebridades en situaciones límite y nuestro deseo de 'salvarlas'. Fue el tercer single de Dirty (1992), grabado por Butch Vig (Nirvana, Mecht Mensch) en el Magic Shop de New York, un estudio grosso donde nuestra banda se instaló varias veces desde entonces. El video fue dirigido por Nick Egan y fue el debut en celuloide de una joven Chloë Sevigny como el personaje del título." Sonic Youth
Sugar Kane
(Gordon, Moore, Ranaldo, Shelley)
You're perfect in the way, a perfect end today
You're burning out their lights, and burning in their eyes
I love you Sugar Kane, a-comin' from the rain
Oh kiss me like a frog, and turn me into flame
I love you all the time, I need you 8 to 9
And I can stay all night, your body shining
And I know
There's something down there sugar soul
Back to the cross a twisted lane
There something down there sugar kane
I'm back again in love, I'm back again a dove
Where'd you get your light, your smilin' sugar life
Another lovers day, another cracked up night
Every night I say, the light is coming
And I know
There's something down there sugar cone
Back to the cross a twisted lane
There's something down there sugar kane
Hey angel come and play, and fly me away
A stroll along the beach, until you're out of time
I love you sugar kane, a crack into the dream
I love you sugar kane
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